Despejar el camino y tirar lastre para cruzar a la línea # 42
Todo lo aquí expresado es una combinación de partes de artículos de David Topi , matizado con ejemplos personales para un mayor entendimiento.
Todo lo aquí expresado es una combinación de partes de artículos de David Topi , matizado con ejemplos personales para un mayor entendimiento.
Esto, dicho con un lenguaje menos técnico, viene a explicarnos que, cuando hay cambios macro en los procesos por los que estamos transitando, evolutivamente hablando, esos cambios que se inician por ejemplo en el plano mental, tienen repercusiones en nuestro cuerpo y esferas mentales, o cuando esos cambios llegan al plano etérico, tienen consecuencias en nuestras estructuras etéricas y físicas. Así que, por un lado, nos encontramos con las posibles revolturas que uno puede tener por sus procesos propios e individuales, y por otro lado nos encontramos con los malestares y revolturas debido al “mal tiempo energético”, vamos a decirlo así, que se produce cuando se ajustan los diferentes campos mórficos, plantillas y sistemas que sostienen la estructura de la realidad en la que existimos.
Dos razones para estos vaivenes
Puesto que, por la ayuda que estamos recibiendo desde “fuera”, se están produciendo cambios a nivel macro, a nivel planetario, y debido también a que recibimos el influjo de enormes olas de energía desde diferentes puntos del sistema solar y alrededores, estos tiempos por los que transitamos son dignos, en muchos casos, de ganar el premio a una de las mejores montañas rusas de esta parte de la galaxia, al menos si tuviéramos la suerte o la capacidad de ver como se están moviendo, acelerando, conteniendo, ajustando y tratando de llevar con la mayor suavidad posible, la cantidad de cambios y modificaciones que se han de dar en toda la estructura del planeta, y de nuestra raza, para que podamos soltar un poco las cadenas que nos anclan todavía al sistema de control, y a las razas y “élites” que aun lo gestionan.
Pero, volviendo al interior de nuestra percepción, a la visión desde el individuo, desde cada uno de nosotros, que es lo que nos toca aun cuando no veamos la foto genérica “desde fuera”, la cuestión sigue siendo cómo alinearnos con los vaivenes que vamos a tener por delante para saber llevarlos lo mejor posible si llegan a afectarnos.
¿Porqué pudieran hacerlo? Básicamente hay dos grandes razones: porque aquellos en control quieran afianzar su poder sobre la psique del ser humano como medio de asegurarse la manipulación de la realidad a su favor, y, por otro, porque los que vayan a intentar ayudarnos a soltarnos de esas cadenas pudieran forzar cambios en el sistema mental de nuestra especie que luego resultara en zozobras temporales hasta que, una vez algo más liberados, volvamos a armonizarnos y estabilizarnos.
Cuando hay obras en casa
¿Cómo actuar cuando la casa en la que vives está en obras pero no te puedes mudar porque básicamente no tienes otro sitio donde ir mientras pintan las paredes, modifican los tabiques y te amplían el techo para que puedas ver “más arriba” de lo que hasta ahora podías ver? Con calma, y con dialogo interior, tratando de ver que todo es maleable, que todo está en perpetuo cambio, y que hay días que habrá más tabiques que se muevan de lugar y que nos causarán una serie de inconvenientes y otros días que los operarios y la maquinaria estarán más tranquilos. Pero sobretodo, sabiendo que todo está en constante transformación y que hemos de adaptarnos a ello.
Esto es así porque hemos llegado a un punto donde la octava de la evolución del ser humano ha quedado muy desfasada respecto a la octava planetaria, es decir, que vamos mucho más lentos que los procesos que rigen el destino y cambio de nuestra esfera terrestre, y los ciclos de la vida que alberga. Al no ir a un ritmo más acorde al que el sistema al que pertenecemos necesita ir, se intenta que los cambios en la “casa” (el planeta y sus estructuras) afecten lo menos posible a los habitantes, y todos los que intentan asistirnos buscan minimizar el impacto de los moradores del hábitat, pero no siempre es posible.
Defendiendo su territorio
En el otro bando, recordad que este juego siempre tiene dos lados, esto implica que muchas fuerzas de las diferentes razas, Dracos, mantids, Zuls y demás, van a reorganizarse para “defender” lo que tienen a la espera de encontrar formas de recibir apoyo externo que ahora les está vetado por la movilización externa de las fuerzas que están ayudándonos y la vigilancia que se lleva a cabo. Esto significa, por otro lado, que van a intentar entrar a través de otras maneras, incluyendo la apertura de algunos portales usando las energías del inconsciente colectivo, lo cual significa algunos vaivenes a gran escala en la psique común de la humanidad si lo consiguen, pues usar la energía de nuestro inconsciente colectivo para crear un portal enorme es tarea no pequeña y con ciertas consecuencias para todos. Muchas fuerzas están alerta para ello y se tiene que trabajar desde el interior del planeta para evitarlo, si se sube el nivel de nuestro inconsciente hay menos posibilidades de éxito, pero ese trabajo, como ya estamos viendo desde hace tiempo, es una tarea ardua que solo avanza a cuentagotas.
Así que en ese aspecto, hay movimientos en ambos bandos para ver cómo evitarlo y cómo provocarlo, es decir, unos que intentan entrar, y los otros que intentarán que no lo hagan, y habrá cosas que no notaremos para nada respecto a estos temas y habrá otras acciones que sí, reflejadas en movimientos atmosféricos y de clima convulso en algunas partes.
Terminando de asentar los campos y estructuras
Por otro lado, estamos avanzando hacia la consecución de que las estructuras de nuestros campos mórficos terminen de asentarse para ayudar a las personas a equilibrar su tríada inferior, o sea, facilitar que se expulsen desde dentro a los que tenemos encima subyugando a nuestra especie. Esto significa que, una vez todos los campos estén perfectamente ajustados, nos será más fácil dar pasos en la alineación de nuestros cuerpos y componentes etéricos, emocionales y mentales. Cuando estas estructuras y campos mórficos se hayan estabilizado por completo, empezará otra fase de empuje para que las personas remuevan estructuras mentales insertadas y presentes en todos nosotros destinadas a bloquear estos mismos procesos evolutivos que nos son necesarios para poder deshacernos de nuestro cautiverio.
Diferentes planes y puntos de acción
Las razas que forman parte de la ayuda pro humanidad buscan recursos y formas de potenciar la desconexión de la raza humana de sus captores lo más pronto posible, para poder acompañar a los cambios energéticos y planetarios que nuestra esfera está sufriendo y viviendo, pero que se están ralentizando para que intentemos acompañarla de la forma más suave posible. A medida que pasan las semanas, se hace cada vez más difícil frenar el camino de nuestro logos planetario (el alma-consciencia de la Tierra), que necesita y sigue sus propios ciclos y ritmos, y tiene que cumplir con sus propias octavas, haciendo que, a pesar de que se pueda frenar un poco los movimientos que han de darse en las estructuras del planeta para que no se produzca una sacudida grande para todos los que en él lo usamos como base evolutiva, es posible que llegue el momento en el que haya que tirar hacia adelante y los “revolcones” que se vayan a dar no tengan más remedio que ser permitidos. Como decíamos, nuestra octava va muy lenta respecto al paso que necesita ir, y todas las fuerzas hacen lo posible para suavizar algo que tarde o temprano va a tener que soltarse para que no dañe o interfiera con el resto de octavas de niveles superiores y laterales.
Finalmente, la tarea sigue siendo imbuir en el inconsciente colectivo de nuestra especie el conocimiento que necesitamos para poder avanzar en este camino de desconexión y paso a la nueva matrix que está yendo bien, pero es un trabajo que veis y sabéis que es lento, mientras vamos volcando contenido y hacemos llegar a todos cómo y porqué pasa lo que pasa.
Adjunto un resumen visual de la situación global en la que se encuentra en estos momentos nuestro sistema de vida en la Tierra.
Soy consciente que para muchas personas esto aún suena a ciencia-ficción, que, por otro lado, es lo que siempre se ha pretendido que suene por parte de aquellos en control. Confío en que sirva para tener una visión genérica de lo que está sucediendo en estos momentos
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Una rutina de supervivencia
¿Porque las personas no quieren, en su mayoría, que se le desmonte la visión de la realidad que tenemos?
Todo tiene una base mental, no hay ningún componente del sistema de creencias y de creación de la realidad holocuántica de cada uno que no esté imbuido en nuestra esfera de consciencia, en nuestras esferas mentales y en nuestro cuerpo mental. En este caso, el componente principal que impide que queramos, nosotros mismos, desmontarnos, es nuestro programa ego, que tiene, en su interior, una rutina codificada de “supervivencia a toda costa” y de control de todos los procesos de gestión de la realidad externa y material.
Si no tuviéramos esta rutina de “supervivencia” y de aferrarnos a lo establecido, seríamos más maleables y aceptaríamos mucho mejor cualquier cambio que se nos presentara, porque no estaríamos agarrados a un clavo ardiendo, que es la estructura actual de sumisión a otras razas, y podríamos navegar más fluidamente por las modificaciones constantes que se producen, tanto en nuestro propio sistema energético, como en el entramado de la realidad que proyectamos y compartimos.
Esta rutina de supervivencia, por llamarla de alguna forma, fue uno de los primeros componentes insertados en el cerebro reptílico, uno de los tres componentes del llamado cerebro triuno, y, para desmontarla un poco, podemos de nuevo apelar a la consciencia de nuestro ser, Yo superior YS, o partes más elevadas de nosotros para que la reconfiguren y disminuyan en potencia. No vamos a poder eliminarla por completo, así como no se puede eliminar el programa ego que es el software de gestión de toda nuestra personalidad y sin el cual estaríamos perdidos, pero si que se puede tunear en ciertos aspectos, para reducir su poder y control, ya que, en general, aún está, la mayoría de la población, lejos de conseguir que su ser tome el control de su ego, y, mientras esto no ocurra, lo que podemos intentar es ir reduciendo su poder recodificando pequeñas rutinas y subprogramas del mismo.
Recodificando y reduciendo el poder de la rutina de supervivencia
Esta reprogramación se puede hacer vía petición consciente, que ya vereis que es una herramienta sencilla de trabajar en pequeños micro pasos y micro acciones, porque de esta forma no se va a producir ningún problema mental o energético. Trabajo de hormiguita, si, paso a paso, despacio, pero seguro y sin ningún contratiempo. Jugar con la psique no es algo que se tenga que tomar a la ligera, por lo tanto, hay que ir sobre seguro.
Entonces, podemos solicitar de forma consciente que se minimice y reprograme, reduciendo el potencial, esta rutina de supervivencia y control de la realidad terrenal, que se agarra con todo el poder que tiene al sistema de creencias presente en cada uno de nosotros, y lucha por que no cambie nada que pueda desmontarlo y poner en peligro esa “supervivencia”, simbólica e irreal en muchos casos, pero verdadera y tangible para esa parte de nuestra psique.
Este es otro micro paso para abrir puertas a nuestra consciencia, a la consciencia de nuestro Yo Superior, damos un micro paso a desmontar un poco el poder de la “mente predadora” existente en nosotros, como componente foráneo instalado para poder imbuir artificialmente y desde el inconsciente colectivo, en la esfera mental preconsciente y subconsciente, nuevas rutinas y programas de control para nuestra especie.
No dejéis de pedir a vuestro ser, a vuestro YS, que os ponga las oportunidades, herramientas, conocimientos y experiencias para poder acelerar vuestro camino, y estad atentos a lo que llegue. No hay un manual de instrucciones único y común, cada uno tiene su propia hoja de ruta, pero la tienes codificada en tu interior, y por lo tanto, puedes acceder a ella, y dejar que tu realidad externa te la muestre cuando pides que así sea hecho.”
Como ya comenté anteriormente, las rutinas de la mente del ser humano están estructuradas y programadas a muchos niveles, a muchas capas, y con muchas protecciones. Estas protecciones, que no son más que otros programas que cubren el acceso a patrones de comportamiento, creencias limitadoras y sistemas de programación mental, están diseñadas para que no podamos acceder, al menos no sin ayuda de nuestro Yo Superior, o de alguna otra técnica potente de desprogramación mental, a áreas consideradas “peligrosas” por el sistema de control, es decir, que si las tocamos y las eliminamos, nos liberamos un poquito más del poder que este tiene sobre nosotros.
Entonces como ya hemos visto, esa mini rutina de supervivencia, que nos impide que podamos ejecutar cambios en nosotros mismos con relativa facilidad, y hay muchas otras que están funcionando simultáneamente con el mismo objetivo o parecidos. Por esto, vamos a tratar de desmontar otra de ellas, procurando que, poco a poco, el software que gestiona nuestra mente y nuestra personalidad, abra puertas de entrada para que la conexión de nuestro ser sea más efectiva y más fácil de cara a la comunicación con nuestro yo observador, y que, a partir de aquí, y cumpliendo las reglas y directrices del libre albedrío, todo aquello que nuestro yo observador note en nosotros, pueda ser redirigido a nuestro ser, y este, entonces, a partir del trabajo con peticiones conscientes, pueda ir eliminándolo, como hemos hecho en los ejemplos de los artículos anteriores.
Miedo al cambio en la forma en la que vemos la realidad
Bien, comenzamos entendiendo la primera reprogramación, y esta es “ La rutina del miedo al cambio” pues si la rutina de “supervivencia” intenta que no cambie nada, la rutina y programa que lo protege es el software de “miedo al cambio”, para que, superpuesta a esta, no se ejecute ninguna p2p desprogramación no autorizada en nosotros. Puesto que el miedo al cambio no es consciente, no basta con decirnos a nosotros mismos que no tenemos miedo a cambiar, que puede ser verdad, pero no estamos hablando de cambiar el color del pelo, o cambiar la forma en la que vestimos, sino estamos hablando de cambiar nuestro sistema de creencias y los andamios que sostienen nuestra visión de la realidad, que es algo mucho más profundo.
Esta rutina “informática” de miedo al cambio está insertada en la esfera mental inconsciente, así que trabaja sobre todo con el paradigma instalado en nosotros conteniendo las estructuras globales de la realidad consensuada. Recordad que tenemos varios niveles de programación insertados que nos permiten a todos vivir en un macro escenario común, de lo contrario, sería imposible que nuestras realidades personales pudieran interactuar, y ese componente que sienta las estructuras principales es el llamado paradigma mental, imbuido y programado en el inconsciente. Esto nos da la base para la estructura general de la realidad, y luego, los detalles de la misma, están programados en el subconsciente, donde ya cada uno puede colorear la vida y su proyección holocuántica según sus propios filtros y creencias, pero sobre un sustrato común para todos.
El miedo al cambio se imbuye sobre la rutina de supervivencia ya que esta es crucial para el programa ego, tan crucial es, que por eso se puso en la zona que le corresponde al cerebro instintivo, el cerebro reptílico o complejo R, que es el que está más protegido de los componentes cerebrales que poseemos. Además, el miedo al cambio se nutre del miedo general que poseemos en el cuerpo emocional, de forma que cualquier tipo de miedo que tengamos a cuestas, autogenerado, o proyectado externamente sobre nosotros, sirve como combustible para mantener este trozo de programación intacto y funcionando constantemente.
Eliminando los guardaespaldas
Para eliminar el miedo al cambio, también hemos de eliminar dos programas que lo protegen, pero estos son muy sencillos, son simples programas de protección de arquetipos, siendo el “cambio” un arquetipo como energía y como concepto, de forma que, primero, hemos de solicitar a nuestro ser, a nuestro YS, que elimine los dos programas de protección en la esfera mental inconsciente que bloquean el acceso a la rutina de miedo al cambio. Cuando esto esté hecho, y hayan desaparecido (podéis buscar formas de comprobar que así ha sido, por ejemplo, solicitar una sincronicidad en vuestra realidad física cuando se haya completado la desprogramación), entonces pediremos la desprogramación de la rutina de miedo al cambio que se encuentra sobre la rutina de supervivencia.
Soy consciente de que leído así, parece que seamos puramente máquinas programables, pero no nos engañemos, es que es así como estamos hechos, así es como nos crearon cuando las primeras razas que nos manipularon genéticamente diseñaron nuestra estructura mental, para que pudiéramos servirles como recursos y mano de obra, entre otras cosas, por lo tanto, nuestro sistema de programación mental se ha mantenido con estos programas, y, para quitar algo, es necesario ir sacando componente a componente, programa a programa y filtro a filtro, y todo esto luego, dejando que se vuelva a reajustar la mente y que los efectos de cambio del sistema internamente se vayan reflejando poco a poco en la realidad externa.
A veces puede parecer que llegar a descubrir y explicar esto es fácil, pero es necesario ser consciente que para que uno pueda explicarlo ha tenido que pasar por muchas etapas de descubrimiento interno y mucha prueba y error para encontrar lo que nos frena y lo que nos limita, y el trabajo que tenemos por delante para quitar todo lo que se nos ha imbuido es tan titánico, que para estar libres de toda programación negativa sobre nuestra psique, harán falta años de ir haciendo micro pasos como este. Aun así, y afortunadamente, no necesitamos llegar a estar 100% libres de esta programación, que es utópico, sino solo lo suficiente como para liberarnos de la manipulación inconsciente a la que estamos sometidos, de forma que, cuando ya no se nos pueda manipular a través del inconsciente colectivo ni de los medios de comunicación, al menos no en tan alto grado, cualquier cambio e impacto positivo que vayamos imbuyendo en nuestras vidas tendrá una consecuencia tremendamente grande para nuestro crecimiento y avance.
Desprogramando el miedo a los demás
Si el miedo al cambio y la rutina de supervivencia se instalaron para evitar que las primeras “unidades” de seres humanos, lhumanus, como eran llamados, pudieran salirse de las tareas impuestas, y de aquello para lo que eran requeridos, en otra parte de la psique se instauró otra rutina para que esos lhumanus tuvieran reticencias a entenderse entre ellos, cooperar más de lo necesario y unirse más de lo permitido.
Esto facilitaba, y ha facilitado a lo largo de la historia, que no hubiera grandes revueltas (a no ser que fueran provocadas a propósito), que no se pudieran ejecutar rebeliones masivas, y que siempre existiera la posibilidad de que, activando los programas adecuados en la mente de las personas, igual que sucede ahora, se las pueda poner a unas en contra de otras. Esta rutina o programa que vamos a llamar de “miedo a los demás”, es, de nuevo, inconsciente, y por lo tanto, actúa por debajo del radar de la mente racional, en forma de comportamientos que no controlamos y que se activan por estímulos subliminales, tanto visuales, como auditivos, como energéticos, de forma que, si era necesario, porque se veía por ejemplo que muchos lhumanus estaban cooperando o yendo más allá de lo permitido en sus “reivindicaciones” sociales de entonces, se les podía activar el “miedo a los demás”, y entonces cualquier cosa les hacía ponerse a unos en contra de otros, exactamente igual que hacen ahora, y como siempre se ha hecho.
Programas complementarios
Este “miedo a los demás”, tiene otras dos rutinas asociadas, la primera, engloba el miedo a la escasez y a perder lo que uno tiene, que así te aseguras que se active el miedo al otro si percibes que eso puede suceder, y, por otro lado, está conectado con la rutina del miedo a no sobrevivir. Así, cuando tenías enfrente alguien no conocido, alguien que potencialmente era un peligro, un competidor o alguien que pudiera representar una amenaza, el miedo a los demás, junto con el miedo a perder lo que posees, más la rutina de supervivencia, activaban todos los mecanismos de separación, alejamiento, defensa, etc., contra esa persona o ese grupo.
Hay que reconocer que las razas que hicieron este trabajo de programación sabían lo que hacían cuando crearon el árbol “de comportamientos” a imbuir, ya que se basaron en sus propias rutinas mentales que traspasaron parcialmente hacia nosotros, pero, aunque ellos eran conscientes de ellas y sabían que las poseían y cómo funcionaban, al ser humano se las imbuyeron lejos del alcance de su mente consciente, para que funcionaran automáticamente, y sin ningún conocimiento ni control por su parte.
Bien, entonces, esta rutina de miedo a los demás está imbuida también en la esfera mental inconsciente, conectada a la rutina de supervivencia, y hemos de pedir a nuestro ser, nuestro Yo Superior, que la elimine y desprograme, eliminando también, simultáneamente, el miedo a la escasez y el miedo a perder lo que tenemos.
Como veis, estamos trabajando en zonas consideradas “peligrosas” pues una vez mucha gente deje de tener estos programas automáticos en la mente, nuestros comportamientos reactivos cambiarán por completo. Dejaremos de temer al resto de seres humanos, pues somos todos miembros de una misma raza, haciendo que confiemos los unos en los otros, al menos en un grado mayor que hasta ahora, eso llevará a menos conflictos, que llevará a ser menos manipulables para ser usados en sus guerras, luchas y batallas varias. Evitaremos que nos separen con sus sistemas de creencias, pues no tendremos miedo a perder lo que tenemos, ni a aliarnos unos con otros contra el sistema de control. Todo esto, como digo, dentro de mucho tiempo, cuando mucha gente elimine todo esto que recién se está explicando ahora.
Eliminando los bloqueos a aceptar nuevas cosas
Entonces, dicho esto, vamos a seguir con la desprogramación de cosas que están presentes en todos nosotros, y que a todos nos viene bien eliminar. Solo dejo aqui a desprogramar, aquello que es más común para todos los seres humanos, pues las programaciones individuales y personalizadas que cada uno haya recibido por medio de sus vivencias, experiencias, vidas anteriores y demás se han de averiguar, trabajar y eliminar individualmente.
La siguiente rutina o programa nos va a ayudar a soltar algo de carga de nuestra psique. A esta rutina la vamos a llamar de “reticencia a dejar entrar nuevas ideas que choquen con lo establecido y programado en nosotros.” ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que todos tenemos un paradigma base con una programación más o menos estándar y una serie de creencias imbuidas solo por el hecho de tomar cuerpo físico en cada encarnación, ya que, al nacer, y al conectarnos al inconsciente colectivo, se descargan automáticamente todas esas programaciones y arquetipos que nos han de colorear, según la zona del mundo donde vivimos, cómo vemos la vida y cómo decodificamos la realidad común, para luego reforzar su estado con la proyección de nuestra realidad individual en base a esa programación.
Una rutina repartida en varias esferas
Así, hay instalados en diferentes esferas mentales, principalmente la inconsciente, la subconsciente y la consciente, los tres niveles de la psique que rigen la creación de la realidad de forma más directa en el plano físico, varios programas que, unidos, forman una sola “rutina” (conjunto de instrucciones) y que, por mucho que le digamos a Fulanito que la hierba es verde, si Fulanito tiene este programa activo, y le han programado que la hierba es rosa con topos azules, no aceptará nunca aquello que le llegue y contradiga su programación.
Entonces, la rutina de “reticencia a aceptar ideas o conceptos nuevos” está protegida de nuevo por cuatro programas de protección de arquetipos, así que primero, hemos de hacer la petición consciente a nuestro Yo Superior de que elimine estos cuatro programas de protección, no es necesario saber que son ni donde están, porque estás dando indicaciones precisas al indicar que son los que protegen la rutina anterior.
Una vez estáis seguros de que ya no están, con cualquier herramienta o medio que tengáis (sugería por ejemplo que pidáis una sincronicidad en vuestra realidad para aquellos que no tengáis otras herramientas de comprobación a mano, yo suelo utilizar el péndulo), entonces solicitamos que se elimine la rutina que genera resistencias a aceptar información nueva.
Información protegida, no datos inservibles
Ojo, con información nueva no me estoy refiriendo a que entre información sobre el número de habitantes que hay en la ciudad tal, que puede ser información nueva y no conocida para vosotros, pero no es lo que se filtra con esta rutina, pues, de nuevo, estamos hablando de información sobre el sistema de control, información sobre el funcionamiento de la realidad, información sobre quiénes somos y cómo estamos hechos, etc.
Este tipo de información es la que esta rutina filtra y borra, dirige a lugares de la mente donde se almacena temporalmente, y si no ha “calado” y se ha integrado en nosotros, la borra como si fueran archivos basura, así que, aunque nos hayan contado la verdad más verdadera sobre nuestra existencia en la Tierra como seres humanos, en muchos casos habrá durado en la psique lo que dura el tiempo que pasamos a leer otra cosa, y luego desaparece y se borra por procesos automáticos de limpieza una vez, la mente consciente, se ha olvidado de ella.
De esta manera, solo se fomenta el conocimiento de muchos datos que solo sirven de forma temporal (aprender las capitales de todos los países de memoria, por ejemplo), mientras que se bloquea que se conozca lo que realmente es importante para facilitarnos la desconexión del sistema de control en el planeta.
Más fácil trabajar con nuestro ser
Una vez desprogramada esta rutina, si en algún momento uno se ve enfrentado a algo que va en contra de su programación actual, podrá también aceptarlo y no rechazarlo de forma automática, al menos no sin poder analizar si es algo que le conviene mantener y procesar o no. Esto produce ventanas de oportunidad para que nuestro Yo Superior pueda entonces imbuir en nosotros destellos de la realidad desde su visión, la visión de la “divinidad” en cada uno, la visión de cómo es la realidad desde el punto de vista del ser, y entonces, la personalidad, tiene acceso a otro nivel del juego, porque tiene acceso, aunque sea temporal y a ráfagas al principio, a comprender las reglas que rigen el mundo en el que nos movemos, ya que no hemos eliminado ni desechado automáticamente aquello que, anteriormente, nos impidió hacerlo, por mucho que nos lo hubieran dicho, mostrado o repetido.
Un gran saludo
L42

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